A medida que las nuevas infraestructuras que conectan a la perfección nuestros vehículos inteligentes con el Internet de las Cosas desarrolladas por un número cada vez mayor de ciudades inteligentes se van haciendo más autónomas, la innovación va llevando estos avances a otros sectores relacionados. Estos incluyen las redes de carreteras, la gestión energética y un desarrollo medioambiental sostenible. Y uno de los desarrollos más interesantes entre estos sectores es la próxima llegada de las redes de carreteras con energía solar.

La primera aplicación de esta nueva tecnología fue probada en Holanda en una ruta ciclista de alta tecnología en 2014. El proyecto "SolaRoad" se basaba en el uso de células fotovoltaicas cubiertas por una capa de vidrio grueso templado para proteger los paneles solares. Las células fotovoltaicas bajo el "asfalto de vidrio" absorben la luz del sol durante todo el día y producen más de 9000 KWh por año, una potencia más que suficiente para ejecutar el sistema de iluminación de la carretera y los tableros electrónicos de información.  

Inspirados por este trabajo pionero, los inventores americanos Julie y Scott Brusaw desarrollaron un tipo especial de asfalto integrado directamente con la energía que producen las células fotovoltaicas y que va a revolucionar la movilidad global. De hecho, el proyecto ha despertado gran interés y ha recaudado más de dos millones de dólares en fondos para avanzar desde la etapa teórica hasta la práctica.

Las pruebas iniciales de este nuevo asfalto fotovoltaico indican que es tan eficiente como el asfalto tradicional en términos de seguridad y duración. Por otra parte, este nuevo sistema de superficie de la carretera permite que los caminos se calienten para evitar la formación y acumulación de hielo y nieve, lo que aumenta la seguridad vial. Además, al igual que las luces led de nuestras viviendas, puede personalizarse para cambiar las líneas de la carretera y la señalización. La superficie de la carretera de vidrio templado también evita los baches y combate el calor del verano, y puede producir energía más allá de sus necesidades. Otra ventaja importante la representa el hecho de que los vehículos eléctricos respetuosos con el medio ambiente, incluyendo los camiones, se pueden cargar a través de la inducción mientras se conducen, prácticamente sin necesidad de tener que parar a "repostar".

En Estados Unidos, este nuevo sistema será instalado en varios tramos de la famosa Ruta 66 a partir de 2017, gracias a un acuerdo entre el Estado de Missouri y la start-up Solar Roadways.

La promesa que esta nueva superficie de la carretera conlleva es verdaderamente revolucionaria: si el total de los 260 000 kilómetros de carreteras de Estados Unidos fueran pavimentadas con este nuevo sistema de asfalto inteligente, ¡generaría tres veces la producción de energía requerida para todo el país!